Embed - https://publish.twitter.com/oembed?url=https://x.com/OPRArgentina/status/1907938535883289026&partner=&hide_thread=false
Y denunció: "Convertido en una máquina de impedir, el Senado no actúa en favor del pueblo, sino que tiene como único fin obstruir el futuro de la Nación Argentina". Al señalar la "politización de la justicia" dijo que ésta "representa una amenaza para la democracia".
"Mientras la clase política anteponga su protección penal y no la normalización del sistema judicial, el derecho a la justicia continuará limitado en la República Argentina", arremetió y aseguró que el Presidente "continuará trabajando incansablemente para garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones, utilizando todas las herramientas que la Constitución Nacional y el voto popular han puesto en sus manos".
A la vez, recordó que durante el "último año los senadores tuvieron a disposición los pliegos de los Dres. Manuel Garcia-Mansilla y Ariel Lijo, participando en toda instancia del proceso de selección establecida por la normativa vigente" y reprochó que "luego de dilatar la votación durante meses, optaron por priorizar la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes, en detrimento del funcionamiento de uno de los tres poderes de la República".
Rechazo en el Senado
El Senado rechazó los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para ocupar los cargos vacantes en la Corte Suprema. La oposición logró alcanzar el quórum con 37 senadores para llevar adelante la sesión especial con la colaboración del PRO y del ex libertario Francisco Paoltroni.
Después de un intenso debate de seis horas, que abarcó la intervención de 16 oradores, la Cámara Alta votó por separado cada uno de los pliegos.
La primera votación por Lijo finalizó con 43 de votos negativos, 27 positivos y 1 abstención. La segunda consulta por García Mansilla terminó con 51 votos negativos, 20 positivos y ninguna abstención. Se necesitaban 25 votos para hacer caer los pliegos, con lo cual la amplia diferencia marca la derrota del oficialismo.