A su vez, la perito Silvana De Piero, encargada de la pericia histopatológica en la autopsia, reveló que el hígado de Maradona presentaba signos de cirrosis, lo que expone el deterioro de su salud en sus últimos días.
Otro de los testimonios que generó impacto fue el del Dr. Alejandro Vega, médico tanatólogo y especialista en medicina legal, quien aportó detalles sobre el estado del cuerpo de Maradona en el momento de su muerte.
En ese sentido, dijo que el astro tenía un corazón con un tamaño "fuera de lo normal" e Indicó que se vio una isquemia porque había sufrido falta de oxigeno.
Por su parte, De Piero también indicó que el corazón del Diez presentaba edema en sus fibras y que su función renal estaba alterada.
La jornada se presentó como una pieza clave en el rompecabezas judicial que busca determinar la responsabilidad de los siete profesionales de la salud imputados en la causa.
Juicio por la muerte de Maradona: fue liberado el ex custodio detenido
Por otro lado, Julio Coria, ex custodio de Diego Maradona, fue liberado por la Justicia luego de estar detenido desde la semana pasada por falso testimonio en el marco del juicio por la muerte del ex jugador. El Juzgado de Garantías Nº4 de San Isidro, a cargo del juez Esteban Rossignoli, entendió que no hay peligro de fuga.
Entre los argumentos se detecta que el imputado no posee condenas previas, tiene un domicilio fijo en el partido bonaerense de Ezeiza y por este motivo el juez Rossignoli consideró que no hay riesgo de que se fugue durante el proceso.
Con el fin de asegurar su disponibilidad durante el juicio, Coria “deberá prestar formal promesa de someterse al proceso, por lo que no podrá ausentarse de su domicilio real por más de 24 horas, sin autorización previa”, indicó la resolución.
Coria trabajó desde el 2015 con Maradona, primero lo hizo esporádicamente y luego quedó fijo. Era uno de los empleados de seguridad que estuvo en la casa del country San Andrés el día de la muerte y hasta le hizo respiración boca a boca cuando se descompensó.
Una de las contradicciones en las que incurrió Coria tuvo que ver con su vínculo con el neurocirujano Leopoldo Luque y la psicóloga Agustina Cosachov: “Con Cosachov no tuve mucho trato. Y a Luque sí lo había visto un par de veces, pero nunca hablé con ellos por teléfono”.