IMPERDONABLE

La escalofriante confesión del joven detenido por el asesinato de Kim Gómez: "No quería hacer..."

La hermana del menor detenido por el asesinato de Kim Gómez en La Plata rompió el silencio y reveló detalles de la conversación que tuvo con él tras el crimen. La familia, entre el dolor y el miedo, decidió entregarlo a la policía.

La escalofriante confesión del joven detenido por el asesinato de Kim Gómez: No quería hacer...

La trágica muerte de Kim Gómez, la niña atropellada en La Plata tras un violento robo de auto, sigue conmocionando al país. En medio de la indignación social, la hermana del menor de 17 años acusado del crimen decidió hablar y relatar la conversación que tuvo con él minutos después del hecho.

“Enseguida después del robo, me llamó y me contó todo. Me dijo que no sabía que estaba la nena ahí abajo, que se dio cuenta cuando ya era tarde”, declaró Belén en una entrevista con A24. Entre la angustia y el impacto de la situación, expresó su temor tanto por la familia de la víctima como por la suya propia.

“Tenemos mucho miedo y mucho dolor. Por la familia de la nena, por mi hermano también, porque sé cómo es, pero es mi hermano al fin y al cabo”, agregó, dejando en claro el dilema emocional que atraviesa.

A pesar del vínculo familiar, Belén aseguró que fueron ellos mismos quienes decidieron entregarlo a la policía. La joven, visiblemente afectada, pidió disculpas públicamente a los familiares de Kim en nombre de su padre.

“Quiero dejar en claro que nosotros lo entregamos a la policía. Le queremos pedir disculpas a la familia de la nena, en nombre de mi papá, que es un hombre de trabajo, es ferretero”, explicó.

El crimen de Kim Gómez no solo sacudió a la comunidad platense, sino que también expuso una dura realidad: la lucha de una familia contra las adicciones y la delincuencia.

Belén reveló que su hermano tenía problemas de adicción y que intentaron ayudarlo de diversas maneras, aunque sin éxito.

“Mi hermano estaba muy perdido en la droga y lo quisimos ayudar de todas las maneras posibles. No optamos por internarlo porque no nos parecía lo mejor, pero le dimos otras oportunidades”, confesó.

Sin embargo, el adolescente continuó por el camino equivocado, poniendo en peligro a su propia familia. “Él no quería hacer las cosas bien, pero hasta a mi papá le robó y ya no sabíamos qué hacer”, agregó.

El miedo ahora domina a la familia, que teme represalias y vive con la incertidumbre de lo que vendrá. “Mi papá tiene una vida y tiene que salir a trabajar. También tengo otra hermana chiquita. No queríamos que pase esto”, lamentó Belén.

El dolor y la impotencia también se hicieron presentes en las palabras del padre del acusado, quien no dudó en dirigirse directamente a la familia de Kim para pedirles disculpas.

“Le pido disculpas y los acompaño en el sentimiento. Sé que las disculpas no van a hacer volver a su hija, pero él me pidió que vaya a hablar con él y fui al cementerio a pedirles disculpas en persona”, aseguró el hombre, quien también dejó en claro que su hijo debe enfrentar las consecuencias de sus actos.

“Él va a pagar lo que hizo, que se queden tranquilos. Siento mucha bronca, porque culpa de él estamos pasando esto”, expresó.

A lo largo de los años, intentó ayudar a su hijo de distintas formas, pero nada funcionó. “Me cansé de hablarlo, no le falta nada, le di una casa y se la tuve que sacar por cómo la estaba destruyendo. También le di una moto, un auto, siempre se lo aconsejó, pero nada ayudó”, explicó.

En su mensaje final, fue contundente sobre lo que espera de la justicia: “Le pido a la Justicia que no lo suelten, a ninguno de los dos. Y si se tienen que pudrir en la cárcel, que se pudran”, sentenció.

El caso de Kim Gómez generó una profunda indignación en la sociedad y reabrió el debate sobre la inseguridad y la criminalidad juvenil en Argentina. La familia del menor detenido quedó atrapada entre el dolor por la víctima y la responsabilidad de un hijo y hermano que cruzó todos los límites.

Mientras tanto, la comunidad exige justicia por Kim, cuya muerte dejó una herida imborrable en la ciudad de La Plata.