Cibercrimen

Allanaron a un preso en la cárcel por extorsionar a menores y operaba con su novia y su amante

El delincuente les pedía fotos íntimas a sus víctimas con un engaño para después amenazarlas. Las mujeres vinculadas a él fueron detenidas.

Godoy

Godoy, con la camiseta de los Chicago Bulls, al ser allanado esta madrugada.

Un detenido fue allanado dentro del penal de Olmos por extorsionar a menores luego de pedirles fotos prohibidas. Se trata de Braian Godoy, de 29 años y la Justicia lo acusa puntualmente de engañar a una nena de 14 años y a sus amigas haciéndose pasar por un directivo de una marca de ropa para luego amenazar con mostrar esas imágenes y todo lo hizo a través de un celular.

En A24 dieron detalles del caso en el que también participaban la novia y la amante del sospechoso detenido. La estafa contaba también en que los delincuentes se apoderaran de las cuentas de Instagram de las vícitmas y así contactaron a otras menores para sumar víctimas .

Durante el allanamiento en la prisión, peritaron el teléfono del implicado, que fue abierto en su celda frente al fiscal del caso, Daniel Ichazo, la División Cibercrimen de la Departamental Berazategui de la Policía Bonaerense y encontró 20 cuentas de diversas menores vinculadas al aparato.

Según la acusación, Godoy está vinculado con la pornoextorsión a menores. En A24 difundieron los chats con la menor para destacar la manipulación que aplicaban sobre la víctima para que mande fotos en ropa interior y mostrara su cara.

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Además, dos mujeres fueron también allanadas y detenidas en el marco de la causa. Eran, según los investigadores, la novia y la amante de Godoy. No se conocían entre sí, ninguna sabía de la existencia de la otra y se las acusa de ser las cajeras de la pornoextorsión.

Los chats de la extorsión a las menores

La causa, que comenzó a ser investigada este año, fue iniciada tras la denuncia de una de las víctimas, de 14 años y oriunda de Berazategui. La adolescente entregó una serie de chats con quien sería el abusador condenado y preso.

El envío de la ropa interior salía 5 mil pesos. El supuesto “carnet de modelo”, otros 15 mil. “Bella”, le decía a su víctima, una y otra vez. “Excelente elección, bella”, le respondió a la niña luego de que le enviara una plancha de fotos de lencería femenina.

La víctima marcaba la ropa que más le agradaba. “De cada prenda necesito tres fotos”, respondía el abusador. Hasta le daba directivas: “Si podés hacerla con un fondo blanco, genia, y yo me encargo de toda la edición. ¿Entendés, bella?”. La víctima respondía: “Sí, sí. Dale, dale”.

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