“A partir del 1° de abril, todas las facturas emitidas por vendedores de bienes y servicios deberán mostrar el costo del Impuesto al Valor Agregado. Los argentinos merecen saber a dónde va la plata que ganaron con el fruto de su trabajo”, expresó el vocero presidencial, Manuel Adorni.
Este nuevo régimen de transparencia fiscal ya estaba vigente desde principios de año para grandes cadenas de supermercados, tiendas de electrodomésticos, materiales de construcción e indumentaria. Ahora, la obligatoriedad se extiende a todos los contribuyentes, sin importar el rubro o el tamaño del comercio.
Qué deberá decir el ticket a partir de este 1 de abril
Quienes reciban un ticket o factura verán reflejado el precio de lista del producto y, aparte, el desglose de los impuestos aplicados, datos que el permitirán conocer cuánto del monto abonado corresponde a tributos nacionales.
Además de los comprobantes, la normativa establece que los comercios deben exhibir en sus etiquetas dos precios: uno con el monto final, que incluye impuestos, y otro sin la carga impositiva, con la leyenda “precio sin impuestos nacionales”. Este último deberá mostrarse en un tamaño menor al del precio final.
Qué pasará con los monotributistas
En cuanto a los monotributistas, la norma no los obliga a discriminar los impuestos en los tickets. Para los contribuyentes que ya utilizaban facturación electrónica con sistemas como Facturador Móvil o Comprobantes en Línea, la modificación se aplicará de manera automática.
El incumplimiento de esta normativa podría derivar en sanciones severas. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) podrá clausurar los comercios que no se adecuen a la medida con suspensiones de dos a seis días, según lo estipulado en la Ley de Procedimientos Fiscales.
Por último, si bien la norma no contempla tributos provinciales y municipales, se invitó a las administraciones locales a sumarse a la iniciativa. Algunas provincias como Entre Ríos, Misiones, Mendoza, Chubut y la Ciudad de Buenos Aires ya manifestaron su intención de adherir al régimen, mientras que en otras jurisdicciones la discusión sigue abierta.